EsHowto >> Viaje >> Viaje

Por qué estar cerca del agua aumenta la felicidad: evidencia científica

Cierra los ojos, respira profundamente e imagina que estás sentado junto a un cuerpo de agua. Puede ser un lago tranquilo, tan vasto que apenas se distingue la otra orilla, o una playa de arena blanca con aguas cristalinas y cálidas. Escucha el suave movimiento del agua contra la orilla, siente la brisa. Probablemente ya te sientas más relajado. La ciencia confirma que la cercanía al agua beneficia nuestra salud mental y puede ser clave para una felicidad duradera.

"A los humanos nos fascina estar cerca del agua porque tiene un efecto inherentemente calmante", explica Sanam Hafeez, neuropsicóloga de Nueva York y profesora de la Universidad de Columbia. "Para algunos, evoca recuerdos de la infancia nadando en piscinas, lagos u océanos. Los cuerpos de agua tienen una cualidad onírica, similar a las nubes, que estimula la imaginación sin límites. Solo observarlos permite que la mente se serene y encuentre paz".

Hafeez no está sola en esta visión. En 2016, investigadores británicos publicaron un estudio sobre los "efectos calmantes y reductores de estrés" de la naturaleza en humanos. Midieron la frecuencia cardíaca y presión arterial de participantes ante peceras: una vacía, otra con peces y plantas, y una tercera con más vida marina. En promedio, "los participantes permanecieron más tiempo frente a la pecera con mayor biodiversidad", apoyando la hipótesis de que "mayores niveles de biota generan mayor interés, fascinación y desconexión del mundano, favoreciendo la restauración psicológica". Curiosamente, incluso la pecera vacía con agua sola tuvo un impacto positivo, confirmando el poder del agua en nuestra psique.

"Vivir cerca del agua, sea un océano o un lago en el patio trasero, ofrece más que un paisaje bonito: estudios demuestran beneficios como reducción de la presión arterial, menor estrés, mayor relajación, creatividad y felicidad general", afirma Vinay Saranga, MD, psiquiatra y fundadora de Saranga Comprehensive Psychiatry en Carolina del Norte. "El azul del agua evoca relajación, tranquilidad y calma".

Proyectos como BlueHealth, iniciativa paneuropea que explora los impactos de las vías fluviales urbanas en la salud (2016-2020), con más de 20 estudios en 18 países y una encuesta a 18.000 personas, confirman que más tiempo cerca del agua mejora el bienestar.

"Lo sabemos por los hábitos: la gente valora y visita estos espacios, gastando más en habitaciones con vistas al mar", indica James Grellier, epidemiólogo ambiental y gerente de BlueHealth, en The Washington Post. No hace falta viajar lejos; actividades simples como jugar con niños, remar o tomar el sol en ríos o lagos locales bastan. "No es ciencia espacial, pero se valida con cuestionarios psicológicos".

¿Prueba? Siéntate cinco minutos junto al agua más cercana. Tu mente y cuerpo ya saben sus beneficios para el estado de ánimo.