Escuchar sobre un crucero encallado justo antes de embarcar puede generar inquietud, pero los barcos de pasajeros actuales son más seguros que nunca gracias a avances tecnológicos y protocolos rigurosos.
Inquietudes sobre cruceros encallados
Quedar varado en un crucero no es deseable, pero las probabilidades son mínimas dada la enorme flota comercial en operación. Los cruceros modernos incorporan tecnología de navegación avanzada, como cartas electrónicas y sistemas de posicionamiento preciso, que evitan la mayoría de estos incidentes. Cuando ocurren, rara vez causan lesiones graves a pasajeros o tripulación.
Aun así, un encallamiento interrumpe las vacaciones. En estos casos, los pasajeros son evacuados por aire o tierra a zonas seguras, y las compañías suelen ofrecer reembolsos o cruceros de cortesía como compensación.
Incidentes notables de encallamientos en la última década
Los titulares sobre "crucero encallado" son infrecuentes, pero cuando afectan a grandes transatlánticos, captan atención. Aquí algunos casos destacados de los últimos años:
Febrero de 2009
El Ocean Nova de Quark Expeditions encalló en Marguerite Bay, Antártida (a unos 1.450 km al sur de la punta de América del Sur) por vientos fuertes. Llevaba 65 pasajeros y 41 tripulantes, todos evacuados sanos a otro barco de la compañía. Tras inspección subacuática, fue liberado y remolcado a puerto seguro.
Julio de 2008
El Spirit of Glacier Bay encalló en el Parque Nacional Glacier Bay, Alaska, dejando varados a 51 personas por más de nueve horas. La Guardia Costera lo remolcó con la marea alta hasta cerca de Juneau. No hubo heridos, aunque el barco sufrió daños estructurales.
Noviembre de 2007
El Spirit of Nantucket, con 61 pasajeros, fue encallado intencionalmente por su capitán en el Canal Intracostero de Virginia para evitar el hundimiento tras una vía de agua. La Guardia Costera evacuó a todos a tierra segura durante un viaje de 10 días por Virginia y las Carolinas.
Mayo de 2007
El Empress of the North, un crucero fluvial de 110 metros con 206 pasajeros, encalló cerca de Juneau, Alaska, en ruta de Skagway a Glacier Bay. Todos evacuaron sin lesiones; el ferry estatal Columbia los llevó de vuelta. El casco quedó dañado, pero el barco fue liberado horas después.
Curiosamente, este no fue el primer incidente del Empress of the North:
- Noviembre de 2003: Problemas de dirección cerca de Oregón causaron encallamiento con heridas leves a un pasajero y dos tripulantes.
- Marzo de 2006: Encalló en un banco de arena cerca de Washougal, Washington, al esquivar una barcaza; evacuados casi 200 pasajeros.
Lecciones y avances en seguridad
La prioridad absoluta de las compañías es la seguridad de los pasajeros. Tras cada incidente, autoridades como la Guardia Costera investigan las causas y publican informes, implementando nuevas normas para prevenir futuros encallamientos. Hoy, la industria es más confiable que nunca.