Riverview Amusement Park fue la joya de las atracciones en Chicago durante décadas, destacando por sus innovadoras novedades, emociones intensas y entretenimiento inolvidable para toda la familia. Durante sus 64 años de historia, atrajo a cientos de millones de visitantes y sigue siendo un capítulo entrañable en la evolución de los parques de diversiones.
Acerca de Riverview Amusement Park
Fundado por la acaudalada familia Schmidt, inmigrantes alemanes asentados en Chicago, Riverview comenzó como un simple área de picnic y campo de tiro. Con el tiempo, se expandió a más de 150 acres de atracciones, juegos mecánicos y adrenalina, situado entre Belmont y Western Avenue. Su accesibilidad por tranvías y autobuses, junto con precios asequibles y la constante introducción de novedades emocionantes, lo convirtieron en un destino imprescindible por décadas.
Atracciones icónicas
Los primeros juegos mecánicos llegaron en 1904. Aunque algunos duraron poco, otros se convirtieron en emblemas duraderos. Las más populares incluyeron:
- Los Bobs: Esta montaña rusa de madera, inaugurada en 1924, medía solo 87 pies de altura, pero sus curvas pronunciadas, caídas verticales y ángulos retadores la hicieron legendaria por su emoción.
- El Derby: Montaña rusa de carreras de madera, un éxito desde 1909 hasta su destrucción por un incendio en 1932.
- Velvet Coaster: Nombrada por su suave recorrido ondulado, fue una de las 19 montañas rusas del parque a lo largo de su historia.
- Shoot the Chutes: Un descenso vertiginoso que culminaba en un chapuzón refrescante, ideal para todas las edades.
- Double Whirl: Innovadora rueda de la fortuna con seis brazos conectados a un eje central, ofreciendo un viaje divertido y vertiginoso.
- Flying Turns: Montaña rusa de trineo de madera abierta en 1935, popular hasta el cierre en 1967. Hoy, una réplica mejorada se construye en Knoebels Amusement Park, Pensilvania.
- Aladdin's Castle: Casa del terror inaugurada en 1932, con habitaciones desorientadoras y sorpresas constantes.
- Pair-O-Chutes: Salto en paracaídas desde la torre de observación reestructurada, con vistas panorámicas y adrenalina extra.
Además, Riverview albergaba un magnífico carrusel, el único "Aquacarousel", atracciones oscuras, de carnaval y más montañas rusas.
Gastronomía
El parque ofrecía una amplia variedad de comidas y bebidas. Durante la Prohibición, se rumoreaba la venta clandestina de cerveza y licores; en los años 30, introdujo los pioneros hot dogs de un pie de largo.
Entretenimiento
Más allá de las atracciones, Riverview brillaba con carreras de motos, espectáculos de variedades, circos, bandas en vivo y eventos especiales, atrayendo multitudes para celebraciones inolvidables.
El fin de una era: ¿Por qué cerró Riverview?
Al cierre de la temporada 1967, el parque anunció su reapertura para 1968, pero las puertas nunca volvieron a abrirse. Aunque rentable, se vendió por 6,5 millones de dólares. Rumores apuntaban a tensiones raciales en Chicago, pero la razón principal fue económica: la oferta irresistible impulsó la demolición y subasta de atracciones en meses.
Riverview hoy en día
El parque vive en los recuerdos de millones de visitantes. Recuerdos raros se hallan en anticuarios y subastas. Su carrusel de cinco filas sobrevive restaurado en Six Flags Over Georgia. El terreno ahora ocupa una fábrica, centro comercial, DeVry University y la comisaría de Belmont, con una estatua homenaje frente a ella.
Los parques como Riverview trascienden su cierre, perdurando en la nostalgia colectiva por la alegría que regalaron.